Ciclo de Entrevistas a referentes de la industria (III)

Ciclo de Entrevistas a referentes de la industria (III)

“…Transmitir esa energía de ir hacia adelante y no perder el sabor del trabajo cayendo en el status-quo, que es lo  más cómodo…incentivar a ver el trabajo como algo desafiante aprovechando al máximo todas las posibilidades que el mundo ofrece hoy en día…” (Benoit de Vos)

 

El proceso de globalización de la economía mundial viene cambiando nuestra forma de pensar y ver el mundo desde los años ´80. La especialización en la producción industrial, el incremento de las tecnologías de la información y la importancia del comercio internacional han tenido incidencias en nuestra formación profesional. Los procesos productivos se han vigorizado y dinamizado por lo que requieren líderes cuya gestión sepa adaptarse a los cambios permanentes y estimule el potencial creativo y productivo de los trabajadores a través de la adecuada organización del trabajo, constante capacitación y desarrollo, y verdadera promoción del uso eficiente y racional de los recursos de la organización y el medio ambiente.

 

El blog de BeOT conversó con una de las personas que más conoce sobre las incidencias y exigencias del mundo globalizado, tanto por su trayectoria como por la industria en la que desarrolló su carrera profesional: Benoit de Vos, Operational Excellence Manager de Inchalam en Chile y Perú. Aquí compartimos algunos fragmentos de un diálogo que resultó muy inspirador e instructivo:

 

Cuéntenos sobre su trayectoria.

El origen de mi carrera profesional se encuentra del otro lado del mundo. Yo soy belga y realicé mis estudios de Ingeniería en la Universidad de Gant, Bélgica. Ya recibido, comencé a trabajar en una empresa internacional llamada Bekaert. En ese entonces, existía un plan que estimulaba a los jóvenes a trabajar en un país extranjero un mínimo de 2 años en lugar de hacer el servicio militar. Y Bekaert enviaba a ingenieros jóvenes a trabajar a Sudamérica, algo que siempre me había gustado como punto de partida para mi carrera profesional. Así fue como luego de un año de trabajo en Bélgica, surgió la opción de venir a Chile a trabajar en Inchalam (empresa 50% del Grupo Bekaert y 50% de capitales chilenos). Llegué en el 1988 y me dediqué 4 años a implementar programas de Gestión Integral de Calidad. Este tipo de programas habían nacido en Japón, luego fueron implementados en Europa y, finalmente, fueron diseminados al resto del mundo.

 

Al término de este período de gran crecimiento y aprendizaje volví a la casa matriz de Bekaert donde me desempeñé en cargos de producción durante 5 años, lo cual me preparó para un nuevo desafío: levantar una planta en República Checa. A mediados de los ´90, se estaban deslocalizando muchas plantas de producción de Bélgica hacia Europa del Este con el fin de optimizar costos de mano de obra y producción. Fue muy interesante ya que conocí un mundo nuevo que recién estaba saliendo del Comunismo y donde había que iniciar una nueva etapa. Construimos plantas con tecnología de punta, las cuales hoy en día continúan siendo las más modernas de Bekaert en el mundo. Finalizado este proyecto, decidí retomar el camino a Chile al presentarse una muy buena oportunidad profesional. En un principio la idea era residir aquí 3 años, período que se fue extendiendo hasta hoy. Mi mujer y mis hijos, casi todos de ellos chilenos, se sienten muy a gusto en Chile, y yo estoy encantado tanto del país como de la industria en la cual estoy trabajando.

 

Inchalam es una empresa con una historia muy sólida. Creció en forma organizada, lo que hizo que hoy esté muy bien posicionada como una marca importante dentro del mercado. Cuenta con una gestión avanzada, una planta de vanguardia, trabajadores muy capacitados con un sentido de pertenencia muy fuerte hacia la empresa. Todo esto hace que trabajar acá sea muy grato.

 

¿Encontró resistencias al trabajar en una cultura tan diferente?

No, al contrario. Trabajar acá es mucho más grato que en Europa, donde las relaciones entre las personas son más distantes y no hay un enfoque común. Acá hay más deseos de trabajar en colaboración mutua, de aprender cosas nuevas y luchar para que a la empresa le vaya bien. Cuando uno llega con una idea nueva nunca encuentra resistencia. Esto hace posible que podamos aplicar modelos de gestión muy avanzados, lo que hace mi trabajo muy gratificante.

 

¿Se acuerda del mayor desafío que haya tenido y cómo lo resolvió?

El gran desafío es construir siempre desde lo que ya existe para seguir mejorando, avanzando y superándose. La tendencia muchas veces es aceptar lo que hay pensando que está todo bien. Yo creo que hay que superarse y cuestionarse constantemente, buscando siempre un nuevo desafío. Si trabajas de esta manera, te fortaleces constantemente y no tienes por qué pasar por períodos de grandes problemas. Creo que esa es una de las claves del éxito de Inchalam, siempre ha tratado de superarse, ir avanzando y evitar caer en situaciones críticas. Por lo tanto, los desafíos son esos: ir siempre adelantado a los problemas y contar con una visión clara para saber por dónde pueden venir amenazas grandes. Hoy en día, por ejemplo, Inchalam está expuesto a la importación de productos a precios muy bajos de cualquier parte del mundo, sobre todo de China. No obstante, nosotros seguimos siendo competitivos y gracias a todo lo que hemos hecho hasta ahora. De otra forma, a lo mejor, no estaríamos haciendo lo que estamos haciendo hoy en día. 

 

¿Cómo ve a Inchalam dentro de 5 o 10 años?

Yo veo a Inchalam muy presente en el mercado y más fortalecido que nunca. Con buena presencia, con la competitividad intacta, captando cada vez más valor con sus clientes y desarrollándose más aún. Hay muchos desafíos tecnológicos, de gestión, de generación de productos nuevos y soluciones nuevas para los clientes sabiendo que la competencia puede venir de cualquier parte del mundo y en cualquier momento.

 

¿Cómo se ve a usted dentro de 5 o 10 años?

En lo mismo…encontrando nuevos desafíos e ideas. Hoy no estamos solos, sino que contamos con una red de apoyo de las otras empresas del grupo por lo que hay que estar abierto y atento a las oportunidades. Hay muchas cosas que ya existen en otras partes del mundo que se pueden captar e introducir en nuestro mercado. Es una nueva tendencia que viene con fuerza: compartir buenas prácticas y capitalizar lo que ya se hizo en otros lugares. No es necesario inventar todo acá. Sin duda, las mejoras van a ir a una velocidad mucho mayor…vertiginosa. El mercado y la competitividad lo exigen. Y no va a ser fácil porque la diversidad y la complejidad aumentan y los desafíos son más avanzados, lo que requiere mucha capacidad de gestión. Pero todo esto me estimula porque hay más factores en los que pensar.

 

Y sí…no lo pudimos evitar y le tuvimos que preguntar cómo ve a BeOT en este complejo escenario acompañando codo a codo, como Socio Logístico, a Inchalam.

Con BeOT tenemos una relación muy buena, donde el hecho de compartir valores ayuda a que las relaciones fluyan bien. Nos encontramos en los desafíos. A lo largo de los años en los que venimos trabajando juntos, vimos que hay una misma percepción de cómo hay que llevar adelante una empresa, que para nosotros, es más que solamente trabajadores y una gestión. Hay un mundo detrás de cada persona por lo que debemos cuidar a la gente y hacerla partícipe de la gestión. Debemos contar con líderes que sepan dinamizar y dar ideas claras. Yo creo que hoy día esto está presente en BeOT y es parte de la buena relación que tenemos. Hemos tenido algunos períodos más complejos donde no compartimos los mismos desafíos, pero lo fuimos arreglando en el camino. Inchalam tiene altos estándares de exigencia y, claro, BeOT tuvo a adaptarse a eso. Pero hoy en día sentimos que hay un esfuerzo grande para ir superando etapas.

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